La depresión es una enfermedad mental común en los adultos mayores que puede ser causada por una combinación de factores biológicos, psicológicos y sociales. Los síntomas de la depresión en los adultos mayores pueden incluir:
• Sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad o vacío
• Pérdida de interés o placer en actividades que antes se disfrutaba
• Problemas de sueño, ya sea insomnio o somnolencia excesiva
• Cansancio o fatiga persistente
• Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio
• Dificultades para concentrarse, tomar decisiones y recordar cosas
• Cambios en el apetito, como pérdida o aumento de peso
Factores que pueden contribuir a la depresión en adultos mayores incluyen enfermedades crónicas, dolor crónico, aislamiento social, dificultades financieras, la pérdida de un ser querido, cambios en la vida como jubilación o un cambio en la situación de vivienda, problemas de salud mental previos y una tendencia genética a la depresión.
Es importante recordar que la depresión no es una parte normal del
envejecimiento y que el tratamiento puede mejorar significativamente la calidad de vida de los adultos mayores que la padecen. Los tratamientos comunes incluyen terapia cognitivo-conductual, terapia de conversación y medicamentos antidepresivos. La terapia grupal y las actividades que fomentan la socialización también pueden ser útiles. Además, mantener hábitos saludables como hacer ejercicio, comer bien y mantener relaciones sociales y familiares sólidas puede ayudar a prevenir la depresión en los adultos mayores.


